Una estrategia clave para tener un branding ganador

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El branding forma parte del ADN de tu marca. Tu marca no es un logo, unos colores o una web, sino más bien algo intangible. Ahora que tienes un panorama más claro, tal vez creas que tu marca aún no tiene una estructura bien definida o que no está reflejando lo que hace realmente. 

No te preocupes, en este artículo aprenderás a estructurar tu branding con la mejor estrategia: pensando en tu cliente potencial. 

¿Por qué es tan importante construir una estrategia de branding? Construir una marca sólida es indispensable para alcanzar objetivos específicos. Esto se logra al definir el factor diferencial frente a tus competidores y así ser relevante para tu público objetivo. 

Otras razones por las que deberías enfocarte en construir o renovar tu branding son:

-Te puedes diferenciar del resto. Una marca sólida y que se diferencia del resto siempre tendrá un espacio en el mercado. No importa si ya tienes mucha competencia, el branding te posicionará en la mente de tus consumidores. 

-Enfocarte en lo necesario. Cuando conoces al cien por ciento tu marca, lo que ofrece, y el público al que diriges, es más sencillo enfocar todos tus esfuerzos al lugar correcto. 

-Crear vínculos fuertes. La marca en sí es capaz de mantener a un cliente fiel durante muchísimo tiempo gracias a crear emociones en él que lo hagan sentirse vinculado con tu marca.

Ahora que conoces la importancia de una estrategia de branding, ¿cómo empezar a construirla? Existen 7 componentes que pondrán a tu marca en la órbita de tu cliente ideal. 

Traza un objetivo. 

¿Por qué tu marca existe? ¿Cuál es el objetivo que te hace levantarte de la cama cada día? ¿Hacer dinero? Generar beneficios es un resultado de lo que haces y no es un buen parámetro para medir el impacto en tu cliente potencial. 

Tú propósito u objetivo en la empresa es lo que de verdad te distingue de la competencia. Este objetivo lo puedes definir conociendo de forma exacta los problemas y dolores de tu cliente y sabiendo cómo los puedes resolver con tu producto o servicio.

Consistencia y coherencia.

Imagina que quieres hacer un nuevo amigo, ¿qué sería lo mejor? ¿Visitarlo una vez al año o invitarlo a salir de forma periódica? Sin duda, para forjar una relación de amistad que perdure, es importante tener un interés genuino en la otra persona e interesarte en su bienestar. 

Esto sucede con todos los tipos de relaciones, hasta con las relaciones con tus clientes. ¿Quieres que te recuerden como esa marca que una vez compraron pero que no mostró un interés en su bienestar o crecimiento o que te recuerden como esa marca que les ha dado apoyo continúo hasta la fecha? Para lograr ser “un buen amigo” deberás tener consistencia en tu estrategia de contenidos, desde artículos del blog hasta correos electrónicos. Junto a esa consistencia deberás tener coherencia en todos tus mensajes sin importar el canal de distribución.  

Crea emociones.

¿Tu marca está causando emociones positivas en los clientes potenciales? Todas las personas tenemos una necesidad innata de conectar con los demás y tu público objetivo no es la excepción. 

Un gran ejemplo de emociones es la marca Coca Cola, ellos decidieron relacionar su producto con la emoción de la felicidad. ¿Les ha funcionado? Por supuesto, sus exitosas y reconocidas campañas publicitarias lo demuestran. 

Sé flexible siempre. 

La flexibilidad es totalmente necesaria en un mundo tan cambiante. Puedes ser lo creativo que tú quieras en el marketing de tu negocio pero sin descuidar la coherencia en el mensaje. 

Kevin Budelmann, presidente de Peopledesign lo explica de una forma clara:

 “Los programas de identidad efectivos requieren un nivel de consistencia que les permita ser identificables, pero también suficientes variantes como para mantener la frescura y la calidad humana”.

Capacita a tu equipo. 

Las personas que están hablando con los clientes cada día deberán saber la forma correcta de dirigirse a ellos y representar la marca de la mejor manera. Una guía de estilo te puede ayudar a montar las bases de la comunicación de tu marca y tu equipo. 

Por ejemplo, si tu marca tiene un tono serio y educado en redes sociales, se verá mal que un cliente trate con un miembro del equipo que sea sarcástico o gracioso, viceversa es igual. 

Recompensa su lealtad.

Los clientes que regresan a comprar y recomiendan tus productos o servicios valen oro. Ellos se han tomado el tiempo de hablar bien de tu empresa, de comprarte y de convertirse en evangelizadores de tu marca y de lo que haces. 

Puedes agradecerles por estar contigo, enviarles un regalo, un descuento, etc. Hay mucho que puedes hacer y eso dependerá de tu rubro pero ¡Hazlo! Estas personas se encargaran de llevar más clientes a tu negocio y ellos también lo serán por mucho tiempo. 

Mejora constantemente. 

Uno de los desafíos más grandes y difíciles es la mejora continua. Una de las formas de hacerlo es observando de forma atenta los cambios importantes en el mundo. ¿Cómo está cambiando todo? ¿Qué está haciendo tu competencia? 

El posicionamiento de tu marca es algo que deberás mejorar siempre, por eso es importante analizar el panorama cada vez que veas una tendencia en el mercado y actuar en consecuencia. 

Ahora conoces las tácticas para lograr construir una estrategia de branding que funciona de verdad. Es hora de comenzar a trabajar. 

Recuerda, el proceso de creación de una marca va más allá de tu logo. Es tu esencia lo que más importa, comienza a construirla desde ahora. 

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